Cómo mantener el cabello lacio

Los que no tienen cabello lacio piensan que las personas que sí lo tienen no se cruzan con ningún problema a la hora de cuidarlo. ¡Qué equivocados que están! Si tú tienes este tipo de pelo sabrás que cuidarlo no es tan fácil como parece.

Aquí vamos a compartir contigo algunos trucos que te permitirán mantener el cabello lacio saludable por mucho tiempo. Si sigues estos consejos te aseguramos que no tendrás problema con tu pelo, y podrás llevar un pelo liso y muy saludable.

Lo primero que tienes que saber es que el pelo se lava día por medio. Seguramente habrás escuchado a alguien que te dio este consejo pero no le hiciste caso. Bueno, escúchalo, porque es así. Si te lavas el pelo día por medio estarás cuidándolo mucho más. Por otro lado, asegúrate de lavarte el cabello cada vez que salgas de una piscina. El cloro puede ser uno de tus peores enemigos.

Cuando estés bañándote, pon el champú sobre la palma de tu mano y crea una espuma creando una fricción entre tus dos manos. Me imagino que entiendes lo que quiero decir. Frota tus manos rápidamente para que el champú se haga espumoso, y aplícalo en la cabeza. Asegúrate de no aplicar todo el champú sobre el cuero cabelludo. Cubre toda la superficie del pelo, desde la cabeza hasta la punta.

Aclaración: como consejo te hemos dicho que no te laves el pelo todos los días, pero si tienes cabello lacio grasoso, seguramente tendrás que hacerlo. Las personas que tienen el pelo muy graso tienen la necesidad de lavarlo todos los días, porque sino se pone realmente desagradable.

Cuando te estés bañando, asegúrate de tener un peine con dientes separados en la ducha. Antes de enjuagar el acondicionador, pasa el peine por tu cabello. Luego de un minuto de hacerlo, puedes aplicar agua para enjuagar.

Al momento de enjuagar, procura hacerlo de manera completa. A veces, enjuagar mal puede traer unos residuos similares a los de la caspa, que quedan realmente mal a la vista. Tómate unos minutos para enjuagar y quitar todo el acondicionador de tu pelo. Lo agradecerás luego.

Después de bañarte, seca todo el pelo lo más que puedas – aunque si tienes mucho se tornará en una tarea casi imposible – y luego pasa el peine nuevamente para que quede como nuevo. Si no te peinas el pelo después de bañarte, después verás cómo te queda. Es un paso claramente fundamental si quieres tener un cabello lacio sano.

Por último, dirígete a la peluquería para que te corten las puntas florecidas cada cuatro o seis semanas. El cabello de este tipo es el más propenso a generar este tipo de puntas dañadas. Con un cuidado básico pero bueno, podrás disfrutar de un cabello realmente envidiable.

Aprovecha que Dios – o la genética – te dio un pelo liso maravilloso, y no lo desperdicies. Con unos simples cuidados podrás ser la envidia de muchas otras chicas. Manos a la obra.